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Coloquios de Informática Educativa 2004 |
Para
no usar las nuevas tecnologías con viejas metodologías Rocío Ledesma Saucedo Es
indudable que uno de los intereses más importantes para cualquier empresa
o institución es el desarrollo profesional de sus empleados, ya que esto
se traduce en una mayor efectividad y calidad en los servicios que se ofrecen.
Y es que, para ser competitivos hoy en día, es necesario estar actualizados
tanto en conceptos como en habilidades. En
las instituciones educativas, una de esas habilidades es el uso e integración
de las tecnologías tanto en los ambientes de aprendizaje, como en los ambientes
de trabajo. En
el Instituto Politécnico Nacional (IPN), a través de su Dirección de Tecnología
Educativa, se lleva a cabo el Programa de Formación de Recursos Humanos
en y con Nuevas Tecnologías Educativas. En este escrito revisaremos
dos aspectos de este programa, el primero acerca de la formación para desarrollar
habilidades en los participantes, no sólo de uso sino de aplicación y de
creación; en el caso de los docentes, de ambientes de aprendizaje motivadores,
participativos y trascendentes para los alumnos, y en el caso de funcionarios
y de personal de apoyo, de ambientes de trabajo más colaborativos y productivos. El segundo aspecto se refiere
a la aplicación del modelo de operación pedagógica que en general se usa
en los cursos del Programa de Formación, pero que además se utiliza exitosamente
en procesos de capacitación institucional. Introducción Marshall
McLuhan, el famoso visionario de las comunicaciones de los
60, y autor de la –hoy tan en boga– expresión “aldea global”,
solía decir que las nuevas tecnologías son empleadas, generalmente, con
viejas metodologías, lo que hace que la utilidad de aquéllas sea seriamente
cuestionada. En
este sentido, la formación que se les ofrece a los docentes por lo regular
es sólo un entrenamiento en el uso de programas, o un muestreo de software
educativo. Es decir, poco se estimula el debate acerca de cómo, cuándo y
para qué, introducir estas tecnologías en la educación. Por otra parte,
en estos procesos de capacitación no se considera a las personas que dan
apoyo y soporte a los docentes, ni tampoco se considera la sensibilización
a los funcionarios que son quienes autorizan o no los proyectos. En
este contexto, se considera necesario llevar a cabo una estrategia integral
para que la formación de los docentes retribuya en mejores ambientes de
aprendizaje. Asimismo, esta capacitación puede tener mejor impacto si se
lleva a cabo respondiendo a las necesidades y objetivos específicos de los
docentes, de sus escuelas y, en el caso del IPN, de la Institución. En el IPN se lleva acabo un proceso importante de implementación
de un Nuevo Modelo Educativo. En este contexto, las escuelas, centros y
unidades externan en forma general la necesidad de preparar a sus docentes
para este proceso de cambio. Esta capacitación se requiere para profesionalizar
a los docentes politécnicos en: El conocimiento que tienen de su materia - Sus habilidades didácticas - Sus
capacidades y competencias en el uso e integración de las tecnologías en
su práctica, ya que éstas se presentan como un instrumento importante en
el proceso de aprendizaje. En respuesta a este último punto, la Dirección de Tecnología Educativa (DTE)
ha diseñado un Programa General de Formación de Recursos Humanos en y
con Nuevas Tecnologías Educativas que atiende tanto a los docentes del
Politécnico, como a los diferentes públicos y requerimientos institucionales. El objetivo de la formación
de recursos humanos en y con nuevas tecnologías educativas es: Mejorar
las competencias profesionales de los docentes, directivos, personal técnico
y administrativo para el uso e integración de la tecnología en las funciones
sustantivas del IPN, a través de estrategias suficientes y efectivas de
capacitación, actualización, asesoría y apoyo técnico. Los
objetivos específicos se refieren a: ·
Sensibilizar a la comunidad politécnica
en el uso y aplicación de las tecnologías de la información y la comunicación. ·
Formar líderes en tecnología educativa. ·
Fortalecer el uso de medios tecnológicos
y recursos de información. ·
Promover el desarrollo y producción de materiales
educativos innovadores. Cómo se lleva a cabo
la Formación Niveles
de capacitación La atención
se da en diferentes niveles que podemos observar en la siguiente imagen: Donde
la propuesta es sensibilizar y capacitar en una primera etapa tanto a docentes,
personal de apoyo y funcionarios para que tenga las habilidades básicas
en el uso de las tecnologías de la información y la comunicación. Estas
habilidades se refieren a mejorar su comunicación aprovechando las nuevas
herramientas como son el correo electrónico, los foros y las charlas en
línea. Asimismo, se les orienta de forma general para tener una mejor gestión
utilizando herramientas como las agendas electrónicas, procesadores de palabra,
hojas de cálculo, entre otros. Para este nivel se ofrece el curso “Desarrollo
de Habilidades Básicas en el uso de las TIC”. Una
segunda etapa se refiere más a la formación docente, donde el profesor ya
tiene las habilidades básicas, ya se comunica y en algunas
casos se apoya de la tecnología para agilizar sus procesos administrativos,
y lo que necesita ahora es una visión más pedagógica de la integración
de la tecnología en su práctica. El curso de esta etapa es “Las TIC
como apoyo a la práctica docente” y su objetivo es sensibilizar a
los docentes del IPN y elevar su capacidad de usar de forma crítica y creativa
las tecnologías de la información y la comunicación para generar ambientes
innovadores de aprendizaje, así como fortalecer su desarrollo profesional.
En
este mismo nivel están otros cursos que sirven para ampliar la gama de tecnologías
que pueden servir a los docentes en su quehacer como son “Atrévase
a ser guionista”, “Evaluación de software educativo”,
“Los medios audiovisuales en el proceso de aprendizaje” y “Diseño
y desarrollo de materiales educativos digitales”, este último como
un curso que les permite a los docentes conocer la metodología de desarrollo
de materiales, donde, con ayuda de un software de autoría, obtienen un producto
muy sencillo. Todos
estos cursos pueden ser secuenciales dependiendo del nivel, las habilidades,
interés y necesidades del docente y proyectos de la escuela. Lo importante
es que todos los docentes del IPN tengan esta formación básica para continuar
a la siguiente etapa. En
otra categoría están los docentes y personal de apoyo que están interesados
en el desarrollo y producción de materiales multimedia y contenidos digitales.
Para este grupo hay una serie de cursos más especializados y específicos: “Diseño
instruccional”, para docentes y pedagogos, “Producción de
multimedios”, “Tipografía Creativa” y “Diseño de Sitios Web
Educativos”, para diseñadores gráficos y programadores , aunque en algunos
casos hay docentes con gran habilidad en el manejo de programas de desarrollo
que también han tomado estos cursos. Finalmente, para los interesados en
televisión y video se ofrece el curso “Producción televisiva”, y algunos
cursos más técnicos como edición no lineal. Finalmente,
una última categoría es la referente a la formación de especialistas
y grupos de innovadores que impulsen dentro de sus escuelas proyectos
de vanguardia, que con base en la formación que la Dirección de Tecnología
Educativa, ellos creen su propia oferta educativa y que sean verdaderos
líderes que promueven, impulsan, y propician cambios trascendentes dentro
de sus planteles. Para estos grupos se contemplan dos cursos “Moderación
en línea” y “Uso y manejo de plataformas informático-educativas”,
así como un diplomado “Desarrollo e implementación de Ambientes Virtuales
de Aprendizaje”. Esquema
de Capacitación En
el IPN hay aproximadamente 14 mil docentes, la mayoría requieren de la capacitación
que denominamos como básica, para poderlos capacitar a todos se requerirían
de muchos instructores, espacios y horarios pertinentes para todos ellos. Por
ello, la estrategia que se está impulsando es preparar a multiplicadores
en cada una de las escuelas, siguiendo un esquema como el siguiente:
Formación de grupos específicos de docentes con el compromiso de fungir
como facilitadores en sus escuelas.
La Dirección de Tecnología
Educativa asesora y proporciona los materiales y contenidos necesarios para
la capacitación. Asimismo, lleva a cabo los trámites de acreditación desde
el registro del curso hasta la generación de las constancias. Cabe señalar
que todos los cursos tienen valor curricular. Enfoque
de la capacitación El
enfoque es generar nuevas formas y modos de capacitación respondiendo sobre
todo a que el uso de la tecnología sea transparente para los docentes
(y usuarios en general), por ello la formación que proponemos es incluyente,
vivencial, se basa en el aprender haciendo
y se promueve en los asistentes una actitud heurística, es decir,
fomentando una actitud de búsqueda, de inventiva y creación. También
promovemos que la capacitación no sea centralizada, sino que, con el esquema
de facilitadores en cada una de las escuelas,
se busca que sea pertinente en tiempo y espacio, pero también en forma,
ya que los facilitadores están en la libertad de integrar las actividades
de aprendizaje que consideren adecuadas para su población docente, de que
cada escuela diseñe su propia oferta de capacitación aprovechando lo que
ya ofrece la DTE y ella misma, y en un futuro próximo, compartiendo con
la oferta de otras escuelas. La
oferta de capacitación de la DTE integra en sus cursos sesiones presenciales y en línea, utilizando y apoyándose
de materiales impresos, multimedia y contenidos digitales,
así como plataformas informático-educativas y herramientas que apoyen
la interacción y el trabajo colaborativo
como el foro, el correo electrónico y las charlas en línea, induciendo a
un proceso de formación en Ambientes Virtuales de Aprendizaje. Todos
los cursos responden a un diseño instruccional que considera los estilos y objetivos de aprendizaje
y la integración de las tecnologías, promoviendo el aprendizaje significativo.
Este
modelo ha sido probado y ha tenido relevancia en el Instituto, por lo que
se adoptó para dos procesos de formación trascendentes para el IPN, uno
en el 2002 “Curso de Planeación Estratégica para el desarrollo estructural
y curricular del IPN, en Nuevos Ambientes de Aprendizaje” y en el
2003 con el diplomado “Desarrollo Docente para un Nuevo Modelo Educativo”. En
ambos casos se trabajó a través de grupos multidisciplinarios (o celdas
de producción) donde participaron los expertos en el contenido y en tecnología
educativa, pedagogos, diseñadores gráficos e informáticos. El
primer curso hizo un uso integral de tecnologías usando para los contenidos
un sistema informático educativo, para un proceso de toma de opinión un
software de consulta, y para las sesiones magistrales videos. Se nombraron
coordinadores de sede en cada escuela y se llevó a cabo un proceso de capacitación
para todos ellos, donde se les explicó cómo abordar los temas y contenidos,
además de cómo utilizar e integrar la tecnología. En paralelo se capacitó
a todos los docentes que iban a participar en el curso con las habilidades
básicas para el uso de las TIC, de esta manera se “garantizaba”
que lo que les preocupara a los maestros eran los contenidos y no cómo manejar
el correo o los foros. En este caso hubo más sesiones presenciales
que en línea. En
este curso se logró capacitar con las habilidades básicas alrededor de 800
docentes y a 40 coordinadores de sede. Para
el diplomado de Desarrollo Docente, se requería de sesiones presenciales
con los coordinadores de módulo, pero para una población de 1200 profesores
sólo a través de medios sincrónicos como la televisión se pudo hacer. En
esta experiencia las telesesiones son de una hora
y son una vez a la semana. Los demás contenidos se trabajan en línea, a
través del análisis de las lecturas, participaciones en foros de discusión,
y sesiones de trabajo que los mismos coordinadores de sede programan. En
este caso se diseñó un sitio Web para los contenidos y se agregó un sistema
de foro de discusión. Cabe mencionar que se tienen reuniones periódicas
con los coordinadores de sede, los coordinadores de módulo, los coordinadores
académicos y las diferentes áreas que están participando como Tecnología
Educativa e Informática, para ir evaluando el desarrollo del diplomado y
mejorar o corregir lo que sea necesario. En estas reuniones se da asesoría
a los coordinadores de sede y se les dan materiales que les ayudarán a tener
un mejor desempeño en su labor. Para
este diplomado se aprovechó que muchos docentes ya habían tenido la capacitación
de habilidades básicas, en los caso que lo requirieron se les capacitó. A modo de conclusión El
camino para que todos los docentes del IPN tengan las habilidades básicas
aún es largo, sin embargo consideramos que la base ya se ha dado.
También
es importante considerar que la capacitación es sólo una estrategia de las
muchas que se deben considerar en la integración productiva de la tecnología
en la educación. Entre ellas podemos enumerar las siguientes: Unidades
de Tecnología Educativa, como las instancias
promotoras del uso e integración de la tecnología en cada una de las escuelas
del Instituto. Éstas son quienes organizan, coordinan y promueven entre
otras acciones, la capacitación de sus escuelas. Asistencia
y apoyo técnico pertinente y de calidad a
todos los usuarios de las escuelas, ya que no basta con saber cómo usarlas,
para qué y cuándo, sino que a veces necesitamos desde el acceso a las aulas
hasta un apoyo técnico, como vacunar o configurar, cuestiones que sólo los
expertos técnicos saben. Acceso
a la tecnología. Aquí nos referimos no sólo
a tener acceso al salón donde están las computadoras, sino a que existan
estos espacios, y que además se sepa de su existencia. En muchos casos los
docentes no usan la tecnología porque no saben que en el IPN existe y que
está a su alcance. Cómo y para qué integrarla en su práctica él lo descubre
en los cursos que le damos. Planeación
de la integración de la tecnología. Es a partir de un Plan de Integración de Tecnología que se planea
qué, para qué y cómo se va a integrar la tecnología en una escuela, si se
tiene claro hacia dónde se va en lo general en la institución, esto nos
servirá de punto de partida para definir cuáles son nuestros proyectos y
así definir desde la capacitación que se requiere, hasta los productos que
se desea obtener (materiales didácticos, sitios web, oferta educativa...). Lo
que es un hecho es que debemos cuidar que nuestras metodologías, no sólo
de aprendizaje, respondan a la modernidad y vanguardia que nos exige la
sociedad que se comunica y transforma con las nuevas tecnologías.
La Formación
de Recursos Humanos en y con Nuevas Tecnologías Educativas en el IPN
Dirección de Tecnología Educativa
Instituto Politécnico Nacional

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